sábado, 3 de octubre de 2015

casualidades y causalidades


Que extrañas las casualidades, que extrañas son las mentes infames, que extraño el tiempo y el espacio, que extrañas las causalidades.


Te dedico las horas de mi vida, estos pocos minutos a explicarte las extrañas casualidades.

Todos buscan al amor, pero es una de las cosas que no se busca, que solo llega, de quien menos lo esperas, cuando incluso ya no lo esperas…llega alguien con una gran sonrisa, te dice hola y empiezan las casualidades.


Qué casualidad que entrara a esa clase, que jamás te hubiera visto hasta ese día, que casualidad que escogiera ese lado del salón para pasar la hora ¿o es causalidad?
Que causalidad que viviéramos en la misma ciudad, que causalidad que estudiáramos en el mismo lugar, que causalidad que tomáramos la misma clase ¿o es casualidad?

Cada persona que pasa por nuestra vida, está destinada solo es cuestión de causalidad y si de un poco de casualidad, no sé si es relevante explicar de los más mínimos detalles que nos llevaron a ser, o si es más relevante explicar lo que nos llevó a dejar de ser, o si solo quiero hacer un recuento de todo lo que fue como un mero homenaje a nuestra fallida perfección…
Fuimos perfectos, y cabe aclarar lo perfecto no significa que no tiene errores, nosotros fuimos perfectos. 

En el recuento como puntos importantes debo mencionar los factores que nos llevaron a estar, llamale a esto si gustas la causalidad:
-La sonrisa inicial.
-lo constante.
-las pláticas triviales.
-los chistes.
-las confesiones.
-los detalles.
-el tiempo.
-la comprensión y aceptación.
-la comunicación.
-el amor.

Y de lo que nos puso en el camino, nombrémosle casualidades:
-la ciudad.
-los temas en común.
-las veces que nos topamos sin buscarnos.
-el tiempo en el que iniciamos.
-el viernes de revelaciones.
-la fecha en que terminamos.


La vida se basa en eso, casualidades y causalidades ¿Por qué te conocí? ¿Por qué te amé? ¿Por qué nos perdimos?


Hoy gano la casualidad. Homenaje de nuestra causalidad.
Iniciar sin esperar, porque fuiste ese sí que me negaba a dar, porque lo sentí había algo más, no fue físico, no fue admiración solo fue un si, una de las mejores decisiones de mi vida. De a poco logramos estar, vivimos el tiempo sin pesar, entregamos mas incluso de lo que se puede dar, nos volvimos locos entregados, hicimos nuestra historia con días maravillosos, otros pocos tormentosos, creamos costumbres que se perdieron aquel viernes, inventamos nuestro propio diccionario que ahora solo suena entre platicas del pasado, con melancolía te escribo que bellos fueron esos días.
Terminamos como iniciamos, sin esperar y todo va a la inversa, fuiste ese adiós que jamás quise dar, que no podía dar, te amé, te admire. Con poco se acabó ese todo que nos hacía andar, nos quedamos vacíos de tanto entregar, nos volvimos locos con miedo al amor, lloramos todos los buenos días del pasado, no hubo días más tormentosos que esos en que extrañe tus besos, que aquel cuando comprendí que no había más costumbres, no había más hábitos, ni más palabras en nuestro idioma…



Causalidad somos causalidad, y ahora estamos en nuestro camino, cada uno por su lado, el amor como todo se acabó. Estoy feliz, sé que lo estás. Homenaje de nuestra causalidad. Gracias.


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