martes, 24 de noviembre de 2015

Mis sábanas huelen a ti

Viernes por la tarde, el ocaso se acerca.

Nuestros cuerpos se van acercando lentamente al imán de atracción que nos impera en la parcial oscuridad del crepúsculo. Mi cama se vuelve el refugio y las paredes se tornan testigos de un profeso e intenso amor que se desahoga en respiraciones arrítmicas.


Viernes por la tarde, mis sábanas huelen a ti.

Huelen a recorrer con mis dedos cada extremo y cada rincón de tu piel hasta ir más allá de lo comúnmente visible. Se torna todo a favor de despertar esas sensaciones tan bizarras que hacen surgir tus gemidos y cerrar tus ojos.


Viernes al atardecer, mis manos huelen a ti.

A la humedad que desprendes, a la pasión que desatas de manera demente en mi persona. Desprendes mis más locos deseos y enciendes mis perversiones de una manera tan lunática al punto de provocar una estampida imparable. Se torna todo como un torrente de misteriosa exploración, de palpar nuestros cuerpos al compás de nuestra música. Nuestras almas se conectan al mismo tiempo de recorrer a suspiros cada milímetro de tu cuello hasta bajar por tus senos.


Viernes por la noche, mis sábanas huelen a ti.

Huelen a tu esencia.

Huelen a excitación.

Huelen y saben a tus gemidos y tus maldiciones. Huelen a los insultos señal que te encuentras en un plano completamente ajeno al mundo común. Se encuentran arrugadas por tratar de sujetarlas para liberar esa pequeña pero deliciosa tensión propiciada por sentir esa intensidad que viene dentro de cada uno de los gritos que sueltas al momento de penetrarte. Huelen a fantasías, huelen a una estela de sensaciones carnales pero a la vez del alma y de la mente.


Es viernes, mi habitación huele a ti.

Huele a que has logrado alcanzar ese clímax tan deseado, ese nirvana donde tus piernas suplican parar pero nuestra capacidad de contener nuestras perversiones y deseos es completamente nula. Huelen al punto donde el éxtasis de ir palpando tus nalgas mojadas y pasear por tu espalda erizada uniendo cada uno de los centímetros que la componen a besos se vira a un momento sublime, un instante donde todo el mundo desaparece y solamente nos encontramos.


Viernes, hasta mis besos ya huelen a ti.

Huelen a nuestro sexo, huelen a hacernos el amor.

Huelen a nosotros.

Te adentraste a lo más profundo de mí.

                                       Edoardo Ceballos


domingo, 22 de noviembre de 2015

Sexo poético

De la mañana al anochecer te relataré mis tardes llenas de placer, placer que causas tu y tus grandes dotes en el hacer. Atracción que nos hace enloquecer, me resulta inutil negarme y tratar de convencer... Al roce de tus dedos logras estremecer...

En cada atardecer cuando la habitación se pinta de obscuridad...
Tus dedos recorren hábil el sendero hasta mi intimidad mientras nuestras lenguas bailan humedamente, un baile lleno de mordidas y completo erótismo en un intento por poseernos completamente.

Sexo poético... Y entonces te veo asi, con la mirada profunda y obscurecida por el deseo, una sonrisa traviesa se atraviesa entre cada beso, tus manos me reclaman con avidez me toman, me hacen sentir tuya.
Y me hacen reclamarte, necesitarte... Tu virilidad reflejando todo lo que mi mente, mi deseo claman, te tomó...

Lento, profundo, me encanta ver que llegues ese punto. Con los ojos cerrados, la cabeza sobre mi pecho, el corazón acelerado y las risas que indican que lo hemos alcanzado el paraiso entre tus sabanas.

Sexo poético... Que de poésia no tiene nada y lo tiene todo.

Loca, pervertida y enteramente tuya.
Sexo poético.


viernes, 13 de noviembre de 2015

Pesadilla.



[ aun no termino de reaccionar completamente, se siente frio estoy agitada, tengo la cara sobre una almohada algo sucia y mi vista es una ventana que ve hacia un patio en desorden, estoy boca abajo no pienso en nada.
 Derrepente mi piel se estremece a su tacto, que asco, que horror. Una mano aspera, rasposa, maltratada empuja sobre mi espalda, me hunde sobre ese colchón y me mantiene la vista sobre la nada. Trata de girarme, escucho su voz - cambiemos de posicion, eres dificil de mover, o quieres seguir asi?- reacciono...

Hubiera sido mejor que no, me siento desorientada, soy consiente de mi desnudez y del cuerpo que me somete.
 Estoy en aquella habitacion donde minutos quiza horas atras, ya no lo se, no se cuanto tiempo llevo aqui, me encontraba conversando y sonriendo, afligiendome por cuestiones que ahora son nada. Que horror, que paso, esto no puede ser real.

Casi por instinto y algo mareada logro levantarme y empujar su asqueroso cuerpo fuera de mi, lejos de mi. No me giro a observarlo, me resulta asqueroso, horripilante. Tomo mi ropa y corro al baño.

Esto no puede estar pasando.

Me cuesta respirar, pensar, asimilar solo logro llorar, llorar sin hacer ruido, solo llorar. Tomo mi celular, mi inconsciente me pide a gritos que salga de aqui mientras no paro de susurrar -no, no, no- me grita que busque ayuda, alguien que me rescate de esta horrible pesadilla.
 Llamo una vez, dos...quince, siempre a buzón. Nadie va a contestar. Estoy sola...se que esta afuera esperando].


jueves, 12 de noviembre de 2015

silencio.

Harta, estoy harta.

Deprimida, bastante deprimida… quien lo escucha?

A veces entre la madrugada me cae el peso del día, de sus acciones y sus omisiones, de todas las palabras que como balas dieron en el blanco, que justo, que ruin; de todos los silencios que pronunciaron el eco de este insospechado sentir.

No hay que limitarse a hablar de una persona, de un sentir, de una aflicción, estoy hablando de vida; me encantaría que esto no sonara suicida, juro que no lo es, pero yo hablo de mi vida.

Harta, estoy harta de todos, de todo…

Tanta desconfianza, tantas suposiciones, no sería más fácil tratar de creer, tratar de confiar? Callarse y escuchar, dejar de suponer…estoy harta yo solo quiero hablar, hablar y que me escuchen, porque ya no quiero pelear…tanto añoro el silencio.

Y estoy deprimida, bastante deprimida…

Porque no soy lo que quieren y ciertamente tampoco lo que quiero, porque me noto invisible y me escucho escasa, porque me siento falta de mí, de bondad y paciencia.

A veces entre la madrugada, cada mañana, más frecuentemente todo el día estoy harta y deprimida, bastante deprimida…


Alguien lo escucha?


martes, 3 de noviembre de 2015

Futuro adelantado

Porque hay cosas banales que importan inmensidades, cosas importantes que se vuelven irrelevantes. Porque hoy nos queremos y dentro del amor tambien cabe el miedo.

<Yo no quiero casarme, quiero tener un hijo y se definitivamente que aprendera a tocar el piano, que jugara futbol a menos hasta donde yo tenga el control.>
<No me gustaria una boda grande, no quisiera tener hijos>...por que hablamos de todo esto?

Se siente tan lindo... Me invade un poco el miedo.

Las experiencias pasadas salen a flote, asi como todas las promesas que no se cumplieron y todas las decepciones...un amor maduro sin preocupaciones, sin planes a tan largo plazo.

<Te quieres casar conmigo? Si, dentro de 4 años>

Te estoy queriendo como si no me fueras a doler y estoy soñando como si no fuera a despertar.

Ya surgen las palabras melosas y las cuestiones mas serias sin tanta importancia.

<¿Quien sera el primero en decir te amo? No lo sé, yo te quiero más. Te amo ( )>
<¿como se llamaria nuestro hijo si fuera hombre? Como los abuelos. ¿Si es niña? Sofia Briseida.>

Que miedo, que amor, ya estamos metidos en esto corazón, hasta el fondo, ya apostamos y aqui vamos...que te estoy queriendo como si no fueras a dolerme.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Sin pesar.

Te extraño y no suele pesarme decirlo, yo te extraño.

Sueles hacerme falta para tanto, para nada, te quiero en mi vida y tu no vuelves la cara.

Te extraño, que incomodo momento jamas pense perderte y te pienso casi a diario el hecho de no verte no es el problema, mi problema esta en saberte ya ausente, mi problema es extrañarte y saber que no habra dia en que deje de hacerlo.

Te extraño mi mejor amigo, mi alma gemela, te extraño hombre.

Te extraño hasta el extremo.
Te extraño hasta el llanto.
Te extraño hasta el alma.
Te extraño tanto, tanto.

Eres mi mejor amigo, aunque te sé distante, aunque te sé ausente, aunque se pase la vida. Te quiero y te extraño.

Te extraño hasta el cansancio.
Te extraño hasta el silencio.
Te extraño en la sonrisa.
Te extraño tanto, tanto.

Te quiero y te extraño.